La belleza como don y La Papisa del tarot de Marsella

La semana anterior te conté como logré consolidar una práctica diaria de journaling con el tarot, sin forzarla.

Hoy quiero abrirte un poco mi propia experiencia con el programa Journaling con el tarot, porque yo misma lo he hecho y lo he seguido paso a paso.

Y lo que descubrí con La Papisa, me sorprendió más de lo que imaginaba.

Esta arcana me preguntó: ¿Qué dones te gustaría tener?

La Papisa. Tarot de Marsella de Pierre Madenié, 1709.

Antes de sentarme a escribir, frente a la pregunta de La Papisa, pensé que lo que iba a surgir sería algún tipo de deseo místico o mágico. No pensé ni en dones intelectuales, ni artísticos, ni físicos, ni materiales.

Pensé que mi anhelo sería algocomo leer los sueños o el poder de la telequinecia. Pero, cuando finalmente me detuve, miré la carta de La Papisa y me puse a escribir, lo que surgió fue otra cosa.

Lo que descubrí, con mucha claridad, fue que mi verdadero anhelo era crear algo bello.

Experimentar la belleza como don.

Ese era mi “don oculto”: la necesidad de generar belleza. Al escribirlo me di cuenta de que, en el fondo, eso es lo que más profundamente deseo.

Sin embargo, conscientemente, puedo asociar lo bello con lo frívolo en determinados contextos; pero este ejercicio me dio la validación interna para expandir mi necesidad de belleza no solo a contextos formales o profesionales, sino también a mi vida cotidiana.

Lo bello, lo delicado, la elegancia y la sofistificación no como algo reservado a ciertas situaciones o personas, sino como una expresión natural de la capacidad humana de reflejar lo sublime de la naturaleza.

Y ahí se abrió un caudal de cosas: entendí que lo que busco es conectarme, y conectar con los otros a través de lo sublime, lo sensorial, lo estético y lo espiritual al mismo tiempo.

Sentir con intensidad la experiencia de lo bello, y ayudar a otros a reconocerlo también: en un objeto cuidado, en una comida servida con armonía, en la forma de vestirse con algo que hace sentir pleno, en el gozo de contemplar lo que es hermoso y verdadero.

Esa revelación me conmovió porque me ayudó a confirmar un amor que siempre ha estado en mí: mi amor por lo estético. No en vano he dedicado mi vida al estudio del arte, las imágenes, los símbolos, las alegorías, y más recientemente, a la belleza del tarot.

Este pequeño acto de escritura me dio el permiso “consciente” para darle más espacio y más valor en mi vida a la belleza: desde lo espiritual hasta lo cotidiano.

La verdad que me mostró La Papisa

Ese día La Papisa me mostró algo que yo sola no había podido nombrar. Al escribirlo, lo entendí con claridad: para mí la experiencia estética es también una experiencia espiritual. Ahora lo vivo con más conciencia, como una brújula.

Esto es lo que me gusta del método que comparto contigo: no te lleva a teorías ni a significados generales. Te abre puertas personales, únicas, íntimas.

Lo que La Papisa me reveló a mí no será lo mismo que te revele a ti, pero el proceso es siempre el mismo: contemplar, dejar que la imagen trabaje en ti, y escribir hasta que la palabra se abra.

Esto es lo que encontrarás en 22 días de journaling con el Tarot: 22 jornadas, 22 cartas, 22 revelaciones íntimas que pueden transformar la manera en que te miras y te vives.

La próxima semana te contaré que me pasó con El Emperador, pues el ejercicio de journaling me dejó con más preguntas que respuestas.

Que la energía mística y serena de La Papisa te acompañe hoy.


Antes de terminar este texto, quiero invitarte a hacer un ejercicio.

Toma la carta de La Papisa de tu mazo preferido.

Observa la imagen, con tranquilidad, y deja que la carta se exprese.

Notarás como ciertos elementos llaman más tu atención que otros.

No hagas nada con eso. Contempla.

Ahora, pregúntate,

  • ¿Qué dones me gustaría tener?

Toma el papel que tengas a mano.

Escribe.

Esta parte es importante. La escritura libera lo que la mente cubre con neblina.

La respuesta quizás te sorprenda, o confirme lo que necesites validar.

Quizás te surja otra pregunta.

Escribe, lo que puedas, y lo que quieras.

22 dias de journaling con el tarot

El Manucristo Imaginado

Para quien no sabe qué quiere en la vida, o cree saberlo, pero sospecha que se está mintiendo. Un recorrido con los 22 arcanos mayores del tarot para re-diseñar tu camino.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *