Hace años buscaba una manera de conectar más profundamente conmigo misma, con mi escritura y con el Tarot. Siempre me había interesado el journaling, pero, como muchos saben, mantener una práctica diaria de escritura personal no es sencillo. El journaling con el Tarot se convirtió en la práctica que me permitió transformar y superar este problema.
Lo que cambió para mí fue combinar dos prácticas simples: sacarme una carta diaria del Tarot y llevar un registro escrito de esa carta. Nada más. Al inicio, apuntaba la carta del día en la agenda del calendario de mi móvil. Hoy tengo un cuaderno físico muy pequeño donde simplemente escribo: “Hoy me salió esta carta”.
Esta práctica de journaling con el tarot, realizada de manera continua, me ha servido para dos cosas fundamentales:
- Crear una relación directa y cercana con el Tarot.
- Tener una brújula diaria de la energía que me rodea.

Cuando comencé, sabía muy poco de Tarot. Esta práctica me permitió conocer las cartas, aprender la energía de los palos y familiarizarme con los arcanos mayores y menores, más allá de los significados tradicionales. Por ejemplo:
- El palo de espadas me hablaba de temas de trabajo intelectual, comunicación y conflictos.
- El palo de oros, tradicionalmente asociado con lo material, para mí también revelaba aspectos espirituales y de abundancia.
- Los números me mostraban matices: los 10 representaban cierres de ciclo, mientras los 9 me hablaban de algo inconcluso, acercándose al clímax pero sin completarlo.
- Los arcanos mayores señalaban días con energías estructurales importantes.
Con el tiempo, empecé a notar patrones y tendencias. No siempre es fácil relacionar una carta con un evento del día, pero al observar las cartas de forma semanal o mensual, se descubren ciclos: cartas que se repiten, otras que desaparecen, cambios de energía relacionados con situaciones externas como mudanzas, viajes o cambios de trabajo.
Además, esta práctica me ayudó a desarrollar mi hábito de journaling. Comenzar con algo tan simple como anotar la carta del día me permitió expandir gradualmente mi escritura: registrar palabras clave, frases, observaciones, e incluso llevar diarios de sueños, proyectos y emociones. Hoy tengo cuadernos dedicados para cartas de Tarot, journaling personal, y registro de sueños, todo gracias a este primer paso tan sencillo.
El Tarot se convirtió, para mí, en una herramienta de autoconocimiento y guía diaria. Me ayuda a percibir la energía del día, a detectar tendencias, e incluso a planear acciones dependiendo de lo que la energía indica. Si las cartas muestran momentos favorables, aprovecho para emprender proyectos; si muestran obstáculos, sé cuándo postergar decisiones.
Por eso creé mi curso de 22 días de journaling con el Tarot, que combina estas prácticas de manera sencilla y accesible. Este programa convierte la práctica del tarot en algo cotidiano y reflexivo, al mismo tiempo que nos permite hacernos preguntas, a veces dificiles, pero siempre valiosas, para hacer de nuestra vida algo más auténtico y alineado. Este curso permite que el tarot se incoropore a nuestra vida cotidiana sin fricción.
La recomendación que siempre doy a quienes desean iniciarse en el Tarot o en el journaling es: si puedes hacer solo una cosa, comienza sacándote una carta cada día y llevándola por escrito. Puedes empezar en tu agenda del móvil, con una libreta pequeña o simplemente anotando en cualquier hoja que tengas a mano. Con el tiempo, verás cómo esa práctica diaria se convierte en una brújula personal, en un registro de tu energía y en un hábito de escritura que transforma tu relación contigo mismo y con el Tarot.




