Fernand Khnopff, I lock my door upon myself, Munich, Neue Pinakothek, 1891

¿Cómo conectar con la intuición? Guía práctica con el Tarot de Marsella.

¿Cómo conectar con la intuición, pero con una estructura que la sostenga? ¿Cómo aprender a escuchar el susurro de nuestra verdad sin que sea opacado por el bullicio que nos rodea? Para responder a estas preguntas, la secuencia de El Arcano sin Nombre, El Loco y La Fuerza del Tarot de Marsella propone un camino interesante.

Este texto forma parte de la serie Las cartas responden.
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El Arcano sin Nombre: despejar la conexión

Esta carta nos marca de inicio que la intuición no es añadir, ni acumular, ni siquiera expandir algo. El Arcano Sin Nombre nos habla de eliminar. El primer paso, entonces, señala la muerte simbólica de una estructura que debe desvanecerse, para despejar el camino hacia la intuición. Debemos desactivar los sistemas que reprimen e invalidan la información que viene de nuestras profundidades, cuando esta surge de manera espontánea y visceral.

El Arcano sin Nombre, Tarot de Marsella de Pierre Madenié, 1709
El Arcano sin Nombre, Tarot de Marsella de Pierre Madenié, 1709

Eliminar el ruido para poder escuchar la intuición

Para ello, tiene que haber un cambio estructural en el modo en que nos ubicamos en el mundo, y en la manera en que este mundo penetra en nosotros. Allí donde podamos ejercer nuestro poder de transformación a nuestro favor, debemos ejercerlo, pero sobre todo hay que reubicar las energías que nos atraviesan desde fuera.

Antes de poder escuchar nuestra intuición, tenemos que detectar aquello que nos aleja de ella y que no nos permite conectar con su esencia. ¿De dónde proviene el ruido, el bullicio, el estruendo que calla la voz suave y sutil de nuestra intuición? ¿Cuáles son esas situaciones, actos, comportamientos o personas que nos arrastran, nos seducen y nos alejan de nosotros mismos?

La limpieza que propone El Arcano sin Nombre debe comenzar por lo interno, pero debe extenderse también a nuestra realidad exterior. Debemos ubicarnos en un entorno que favorezca nuestra introspección.

Quizás estamos distraídos con el ocio, una vida social palpitante, un consumo excesivo de información, un estudio profundo o un trabajo constante. Podemos estar inmersos en todo tipo de actividades e interacciones, de las más sublimes a las menos, pero que de alguna manera terminan siempre proyectando nuestra energía hacia fuera.

La quietud favorece el encuentro consigo mismo y, por ende, con nuestra intuición. La intuición solo puede expresarse con naturalidad cuando todo lo demás ha guardado silencio.

Destronar las autoridades que secuestran nuestro poder

Por otra parte, El Arcano sin Nombre nos invita también a «cortar las cabezas» de las autoridades. Debemos cuestionarnos, pues, en quienes depositamos nuestro poder, a quien lo confiamos y en quien lo delegamos. Esta deposición limita, y en muchas casos anula, nuestra propia soberanía: respetamos más una solución que viene del exterior que la que surge de nuestro propio yo.

Estos «reyes y obispos», cuyas cabezas ruedan en la carta, son una representación de cualquier tipo de esquema, situación, persona o institución que debemos destronar. No debemos permitir que nada ni nadie secuestre nuestro poder, ni cederlo sin pensar.

De la misma manera, debemos derrocar también nuestras «autoridades» internas. Debemos identificar nuestras certezas, nuestras convicciones profundas, las definiciones más arraigadas que moldean nuestro ser y nuestro actuar… y, al menos por un instante, debemos derogar la autoridad interna que poseen.

El Arcano sin Nombre nos invita a hacer tabula rasa de aquello en lo que creemos firmemente, tanto lo propuesto por autoridades externas, como lo que sentimos como nuestras ideas, nuestros pensamientos, nuestras emociones y nuestras convicciones. Hay que liberarse de estas identidades y de estos conceptos que nos estructuran, pero que nos distorsionan también.

Al tomar distancia de estas creencias, podemos preguntarnos con coraje y honestidad: ¿Cuáles de estos conceptos son realmentes míos? ¿Cuáles han nacido de una verdad profundad y pura? Puede que, al observar estas creencias e identidades con cierto desapego, nos demos cuenta que muchas han sido semillas injertadas desde el exterior y que, sin darnos cuenta, crecieron y prosperaron en nosotros, pero realmente no nos pertenecen. O puede que sean respuestas de adaptación a un contexto disfuncional, que nos permitieron sobrevivir o ser aceptados en un entorno, pero que hoy nos limitan.

En todo caso, son capas que ocultan lo que yace dentro nuestro, lo primigenio y puro de nuestro ser. Debemos darnos el permiso pues, de cortar con todo lo que creemos nuestro, poner nuestras verdades a prueba… porque lo que sí nos pertenece, volverá a florecer, y lo que no, será detectado como elemento extraño que nos contamina.

Solo cuando despejemos el camino hacia nuestra verdad interna, podremos conectar con nuestra intuición.

El Loco: curiosidad e intuición

En este estado de limpieza profunda emerge entonces la figura de El Loco. Esta carta nos habla de comenzar de nuevo, de observar nuestro mundo interior, pero con una mirada fresca, que deseche lo que siempre hemos creído ser o lo que nos han dicho que somos. Se trata de observar con curiosidad lo que queda dentro una vez que nos hemos vaciado.

Observar sin juzgar para despertar la curiosidad de nuestra intuición

La observación de nuestros automatismos implica respetar estos pensamientos y comportamientos. Sin juzgar y sin querer intervenir, debemos observar. No se trata de modular, cambiar o mejorar lo que observamos y menos aún de darles una valoración moral: esto está bien, esto no está bien. Debemos dejarnos ser, sin juicio, sin intervención, sin represión y sin optimización.

Es así como, en este estado de observación curiosa, que ni juzga ni interviene, en este estado de máxima potencialidad que propone El Loco, donde todo es posible y todo es, descubriremos nuevas verdades sobre nosotros mismos. Cuando desaparece la voluntad de controlarnos, surge lo verdadero, con sus luces y sus sombras, pero todas nuestras.

El Loco en el Tarot de Marsella. Pierre Madenié, 1709
El Loco en el Tarot de Marsella. Pierre Madenié, 1709

Autenticidad en la acción sin ruido ni juicio

Este ejercicio requiere toda la valentía que exige la carta El Loco, pero si tomamos el compromiso real de querer descubrir quienes somos para conectar con nuestra intuición, este coraje es indispensable. Cuando permitamos dejar ser lo que quiere ser, vamos a notar algo: empezamos a actuar de forma distinta. Algo en nuestra manera de responder cambia, pues nuestra estructura interna ha encontrado un espacio de seguridad para expresarse, sin juicio y sin represión, y algo tan auténtico como oculto emerge. Comenzamos a actuar desde un lugar más sólido, más lúcido, más visceral pero también más enraizado. Empezamos a conectar con algo más profundo y ahí, lo que siempre ha sido silenciado florece: nuestra intuición.

Cuando silenciamos el ruido externo, como nos invita a hacer El Arcano sin Nombre, cuando damos un paso atrás de nuestros propios juicios, nuestras ideas rígidas, nuestras autoexigencias y nos arriesgamos como nos dice El Loco… algo se abre. Cuando somos lo que necesitamos ser, cuando la libertad es la norma para nuestra expresión y nuestro comportamiento, la intuición emerge.

La Fuerza: claridad y fortaleza

La carta de La Fuerza nos guía en la última y tercera etapa de este camino. El mensaje de este Arcano es clave para integrar el proceso y que este pueda ser sostenido en el tiempo. La claridad obtenida en las etapas posteriores, puede ser tan intensa como fugaz, pues el ruido externo, los condicionamientos, las exigencias de la realidad, el confort de los hábitos aprendidos, la resistencia de quienes nos rodean frente a nuestro cambio… pueden de manera muy brusca pero eficaz devolvernos al lugar de represión y contención en el que nos hallábamos antes. La Fuerza nos invita a cultivar el coraje, la persistencia, la constancia y la firmeza para resistir estas demandas externas.

La valentía de ser nosotros mismos, guiados por nuestra intuición

Asimismo, La Fuerza nos señala que debemos afrontar con coraje este nuevo camino, pues debemos también sostener con fuerza ese nuevo ser que emerge de dentro, que de estar tanto tiempo reprimido, surge con una energía, en ocasiones caóticas y desenfrenada, que hay que aprender a dejar ser para luego integrar y gestionar. Las pulsiones espontáneas, las emociones reprimidas, los deseos frustrados, los sueños aún sin realizar… cuando estas energías emergen con la vitalidad de El Loco, necesitan una estructura, un orden, una contención armónica que las pueda sostener en el tiempo y acoger con dulzura y firmeza.

La Fuerza en el Tarot de Marsella. Pierre Madenié, 1709
La Fuerza en el Tarot de Marsella. Pierre Madenié, 1709

Con El Arcano sin Nombre despejamos el camino para que estas energías tengan un lugar para expresarnos, con El Loco desatamos esas energías, sin juicio, sin control, sin miedo y con La Fuerza las acogemos, las sostenemos y las integramos, sin miedo pero sin exceso.

Conectar con la intuición: resumen práctico

Las cartas nos indican, pues, que la intuición y la conexión con ella, aparecen como un resultado natural de nuestra expresión auténtica. Cuando somos nosotros mismos, cuando nos escuchamos y cuando nos respetamos, el cuerpo nos habla, todo nos habla, porque ya aprendimos a no silenciarnos, a no apagarnos y a no sobreadaptarnos. De esto se desprende que la intuición no es un poder añadido, una habilidad extra, una competencia a desarrollar, sino la expresión natural de nuestra capacidad de ser quienes somos.

No se trata de conectar con nuestra intuición, se trata, pues, de conectar con nosotros mismos. Cuando conectamos con nuestra verdad, la verdad del Universo se revela en nuestra realidad, sin velos, sin resistencias.